Sergio Valencia: “Para mí, la membresía tiene  la mayor  relevancia en el respeto a nuestro desarrollo profesional”

El colegiado villalemanino –destacado ciclista, jugador de fútbol y básquetbol-  insta a las nuevas generaciones de profesionales de la Contabilidad a incorporarse al Consejo Regional Valparaíso, debido a la observancia permanente de los principios éticos propulsados por el Colegio y a la permanente disposición a capacitarse, fundamentalmente en el aspecto tributario que se destaca por su dinámica de cambios generados por las recurrentes  modificaciones a las Leyes Tributarias, especialmente en los tiempos actuales.

 

¿Qué destaca por sobre la normal gestión del Consejo Regional Valparaíso del Colegio de Contadores de Chile A. G., en tiempos de pandemia  y crisis social?

“En esta crisis, el Consejo se ha destacado por su proactividad para enfrentar los desafíos que ha generado la pandemia. En este sentido, el Consejo Regional Valparaíso, liderado por su presidente, don Roberto Lucero, ha generado en forma permanente una constante capacitación para los Colegiados, materializada a través de cursos, seminarios, destacando su preocupación, en especial, por el costo de dichas capacitaciones, aspecto relevante en esta etapa de crisis, que también por un efecto cascada ha golpeado sin duda a todos los colegas”.

¿Qué significa ser colegiado para usted?

 

“Para mí, la membresía tiene  la mayor  relevancia en el respeto a nuestro desarrollo profesional, entre otras cosas por lo respondido en la pregunta anterior, pero lo fundamental es que el Colegio regula la ética en el desempeño de nuestra función, lo que sin duda, siempre debe tenerse presente, los principios éticos y profesionales que el Colegio dispone, de tal modo de cuidar nuestro prestigio profesional”.

¿Cuál es su mensaje para los contadores nuevos?

“Creo que existen dos mensajes claros para el desarrollo profesional: la observancia permanente de los principios éticos propulsados por el Colegio y a la permanente disposición a capacitarse, fundamentalmente en el aspecto tributario que se destaca por su dinámica de cambios generados por las recurrentes  modificaciones a las Leyes Tributarias, especialmente en los tiempos actuales”.

¿Qué opina acerca de la denominación A.G.?

“Nunca me ha gustado. Pienso y creo que vulnera la esencia de la institución que representa un Colegio profesional, como guardadora de los principios éticos que deben regir a este tipo de organizaciones. Tengo el mayor respeto por las Asociaciones Gremiales, pero padecen de un defecto desde su nacimiento, son de libre membresía, y como tal creo que no son aplicables a los Colegios Profesionales. En lo particular, nunca menciono y utilizo la sigla A.G., llego solamente hasta Colegio de Contadores de Chile, eso somos, y así lo siento. LA forma de organizarse mediante una A.G. es  un símil del modo de organizarse de una SpA, una SA, una SRL. Todas tienen una razón social o un nombre de fantasía que las identifica. El Colegio de Contadores, independientemente de su modo de organización, debiera publicitarse como tal, sin las siglas A.G.”.

TREN A VALPARAÍSO

¿Cuándo decidió estudiar Contabilidad?

 

“Soy quillotano de nacimiento, mi derrotero académico ha sido bastante largo. Hace muchos años atrás, cuando cursaba en el Octavo Básico y en nuestro país se rendía la “prueba nacional”, que entre varias cosas te hacía preguntas de carácter vocacional, en ese examen obtuve según recuerdo más o menos el 85% de aptitud para estudios comerciales. En ese entonces yo estaba muy entusiasmado con viajar en el tren a Valparaíso y estudiar en el Instituto Comercial de Valparaíso, intención que fue negada por mi querida Madre con el argumento de que era “muy chico para viajar solo en tren a Valparaíso”. Por esta razón estudié mi Enseñanza Media en el Liceo de Quillota, donde “di bote” los cuatro años. Obviamente, no quedé en la universidad, y estuve dos años dedicándome a jugar fútbol, mi gran pasión. En ese segundo año encontré el Instituto Andres Bello de Quillota, que dictaba un curso de Secretario Contable y Dactilógrafo, muy mal mirado por cierto por mi Madre, dado que ella quería que fuera estudiante universitario como mis hermanos. Así las cosas, después de muchas peticiones mi madre me autorizó para que estudiará en dicho instituto. La carrera técnica duraba un año. Terminé esa carrera y fui el segundo mejor alumno del curso, pero con un 7 en Contabilidad. Mi profesor me felicitó y me dijo que por qué no estudiaba en el vespertino del Instituto de Comercio de Valparaíso, sólo debía dar una prueba de matemáticas. Así lo hice, quedé, estudie cuatro años, me fue muy bien y me sentí muy cómodo. Titulado, me dediqué a trabajar, pero siempre con el “bichito” de estudiar Auditoría en la universidad, para darle una alegría a mi Madre. Pasó el tiempo y, por el trabajo y mi domicilio en Quillota, todo resultaba muy difícil. El año 2003, estando para variar en un seminario con Roberto Lucero en el Colegio de Contadores, fueron de la UNAB a ofrecer un programa denominado ADVANCE, para personas con título técnico y. dije. “esta es  la mía”. No dudé un segundo. Al otro día estaba matriculado en la universidad. Fui el primero en hacerlo. Con 53 años. Bastante viejo en relación a mis compañeros. Luego de terminar la carrera en la cual me distinguieron con el premio de “Trayectoria Académica”  y mejor alumno, seguía inquieto, porque me di cuenta que aún me faltaba mayor conocimiento, sobre todo porque coincidió con la Reforma Tributaria de la Ley 20.780, de tal modo que aproveché de continuar estudios y me inscribí en el Magíster en Tributación, el cual también terminé con excelentes resultados académicos, obteniendo nuevamente la distinción máxima de un MAGNA CUM LAUDE. Como ven, el trayecto ha sido largo pero muy gratificante para mí. Me colegié en 1986”.

¿Cuáles son sus hobbies?

 

“Sin duda alguna que el Deporte. He jugado fútbol, básquetbol. Tuve la opción de jugar dos nacionales de fútbol juvenil y cuatro nacionales de básquetbol. Además, pertenecí cerca de 10 años a la Escuela Nacional de Montaña, soy guía de montaña, “la pega” me obligó a dejarlo. A medida que he avanzado en edad, he mudado en el deporte, del fútbol y básquetbol me pasé al tenis y, hoy en día, desde hace 10 años aproximadamente, practico Ciclismo de Mountain Bike, de Maratón. He tenido el grato placer de conocer casi todo Chile con las carreras. Sólo a modo de ejemplo, participé en el Rally de San Pedro de Atacama, con 160 kilómetros; Torres del Paine, 150 km.; he subido pedaleando  los volcanes Villarrica y Osorno;  y he recorrido la Carretera Austral pedaleando. El deporte no es mi hobby, es mi razón de existir”.

¿Qué opina de la constitución del nuevo Consejo Provincial Marga Marga?

“Aunque no pertenezco a él por las razones académicas que me ligan fuertemente a Valparaíso, me parece excelente que se haya creado el Provincial Marga Marga. Soy de Villa Alemana, y tengo la oficina en la misma ciudad por más de 30 años, pero reconozco como mi casa el Regional, lo cual no impide que tenga el mayor aprecio para el Consejo Provincial”.

¿Qué le parece la actual parrilla de la Dirección de Desarrollo Social?

“No estoy muy interiorizado de ella, pero encuentro muy positivo el desarrollo de todas las actividades que el Colegio realice, tanto para sus colegiados como para la comunidad”.

“SEGUIR TRABAJANDO A TODO EVENTO”

 

¿Cómo ha desarrollado su trabajo en tiempos de pandemia?

“Es una pregunta difícil, tanto para mí como para mis colegas no tengo duda alguna que ha sido muy dura. Nosotros somos un conglomerado que ha debido seguir trabajando a todo evento, con muchas dificultades. Nuestra función ha pasado totalmente inadvertida, parece que no existiéramos. ¡Qué duda cabe de que SOMOS UNA ACTIVIDAD ESENCIAL! Quiénes, sino nosotros, han sido los que se han tenido que preocuparse del apoyo en estos tiempos difíciles al comercio en general, con la gestión de la situación laboral de los trabajadores, a saber, la suspensión temporal, la jornada parcial, la AFCs y los finiquitos, entre otros asuntos. Agregar a ello los convenios tributarios, los bonos, los préstamos… ¡CÓMO NO VAMOS A SER ESENCIALES! PERO NO FIGURAMOS EN EL LISTADO OFICIAL. TAMBIÉN SOMOS PRIMERA LÍNEA, ¡QUÉ DUDA CABE! En mi oficina, como en otras, tenemos personal trabajando desde sus casas, situación bastante compleja a la hora de optimizar las funciones, y sin dejar de lado la disminución del pago de nuestros servicios por nuestro desempeño. En estos tiempos se ha puesto a prueba la verdadera vocación de nuestra profesión, el compromiso profesional que hemos adquirido por el COVID ha sido enorme”.

¿Qué opina acerca de la visión del Gobierno acerca de los contadores en relación con la definición de las actividades esenciales?

“Como lo expresé, y agrego, no sólo el Gobierno sino que también la clase política han demostrado su ineficiencia e ignorancia al momento de evaluar y calificar las actividades esenciales. Tengo una visión muy crítica de su actuar”.

¿Qué opina de la Capacitación que brinda el Consejo?

 

“Lo defino así, ¡EXCELENTE!”.

¿Qué importancia tiene el uso de la bicicleta?

 

“Recomendable 100%, beneficioso para la salud, tanto mental como física. Ojalá algún día nuestro País, pueda copia el modelo Holandés. Para qué tanto vehículo motorizado. La bicicleta y el caminar simplemente siempre generarán una mejor calidad de vida. Como ciclista siento la obligación de recomendar el uso del casco y el chaleco protector como medidas básicas de seguridad y, conjuntamente con ellos, disponer de un buen mantenimiento de tu bici”.

¿Cuál cree usted que es el rol del  Contador Colegiado?

Promover la membresía para que así nuestro Colegio tenga fuerza y sea respetado como tal ante las autoridades. ¡La unión hace la fuerza!”.